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5 cosas de la vida cotidiana que contaminan más de lo que pensabas

Por: Génesis A. Angulo Ramos

 

Imagínate que en un año nacen 500.760 bebés, 500.760 parejas se casan y 500.760 universitarios se gradúan ¿Suena bien no? pero qué pensarías al saber que en realidad 500.760 es la cantidad de hojas utilizadas al año por persona según estudios de la Asociación de papel reciclado de Sudáfrica. Entre los residuos que más encontramos en nuestra vida diaria están el vidrio, las colillas de cigarro, el chicle y las latas de aluminio, pero ¿Sabes en realidad cuál es la repercusión de nuestro uso desmedido de materiales hacia el ambiente?

 

El papel dura aproximadamente un año en degradarse, contemplando las lluvias, las cuales pueden ayudar a su descomposición, este material puede ser reciclado lo que disminuiría su producción y por lo tanto la tala de árboles.

 

La colilla de un cigarrillo dura de uno a dos años, pero con las lluvias las sustancias de dicho filtro se integran al suelo y terminan en mantos acuíferos, en conciencia de este proceso el científico Ben Forman a creado filtros biodegradables que llevan incrustados semillas de flores silvestres, lo que permitirá sacar algo bueno de la mala costumbre de tirarlas al suelo.

El chicle tiene una duración de cinco años, con el paso del tiempo puede desintegrarse más fácilmente con el sol, sin embargo, debemos procurar no tirarlos a la calle, ya que los pájaros pueden confundirlo con comida y morir a causa de asfixia al intentar digerirlo.

La latas tardan diez años en degradarse. Con su material pueden realizarse diversos artefactos como lapiceros, lámparas y algunos objetos de decoración.

Las botellas de vidrio tardan cuatro mil años en su ciclo de degradación, por otro lado este es uno de los pocos materiales que es 100% reciclable, ya que al fundirse se pueden aprovechar para la generación de nuevos productos.

Reciclar es una forma extraordinaria de ayudar a disminuir el uso excesivo de nuestros recursos, los cuales no se pueden regenerar con la misma velocidad que son consumidos. Pequeñas acciones, como separar y tirar la basura es un buen comienzo. Implementar tecnologías amigables con el medio ambiente puede ser al utilizar calentadores y paneles solares, ya que colaboran al cambio positivo de nuestro planeta.